Bajo las órdenes de la thiudobasila Altea III, yo, Nikarion Veldrath, como Gran Cronarca de su gobierno, me veo en la obligación de exponer los hechos acaecidos durante el mandato de Temis II, protagonizados por su hija —cuyo nombre real nuestras fuentes no han recogido y que pasaría a la posteridad bajo el seudónimo de Gaiasunia— y el esposo de esta, Hephaibaurgson, un nombre que tampoco nos consta en las cronologías de las phoinibrunna thiudobasilaj de la Segunda Harmonía de los Planetas.

Tras el trágico reinado de Nitocris I, también conocida como Aethyra (quien gobernó entre el año 2326 y el 2363), en el que su marido, el general Fenrir, emprendió una ardua represión contra los clanes extraterritoriales que amenazaban las fronteras de su reino, los mayores beneficiados cosecharon los frutos que siempre trae consigo la inestabilidad política: la corrupción. En realidad, Aethyra solo se sostenía por la fortaleza militar que caracterizaba a su esposo; por ello, tras la muerte de este, la reina sucumbió a la peor desgracia posible para un mandato que parecía prometedor: la depresión. A partir de esa caída emocional que la condujo al suicidio, sus hijos varones mayores, Alejandro y Odiseo, entablaron el conflicto denominado el Segundo Litigio Fraternal. Ambos terminaron pereciendo: el primero, asesinado a traición por sus propios aliados; el segundo, desmembrado por las tropas del primero al enterarse de la traición sufrida por su líder. A causa, además, de la desaparición de sus otros dos hijos, Dido y Dioniso, la única descendiente directa que quedaba era Temis, quien ascendió automáticamente al trono convertida en la thiudobasila Temis II.

Es en este preciso instante cuando da comienzo un período políticamente inestable que perjudicará a los descendientes de Temis II hasta el reinado de su bisnieta, la thiudobasila Altea II, hito que sentó las bases para la estabilidad de la que gozamos bajo nuestra actual soberana, la thiudobasila Altea III. Debido a la pérdida de recursos derivada de la contienda entre los dos pretendientes al trono, Temis II, en calidad de octava thiudobasila de la dinastía phoinibrunna, se vio forzada a contraer matrimonio con el hombre más rico del imperio, Chrysalon Thornton. Sin embargo, pese a la restauración ante la fragilidad que había puesto en peligro la continuidad de la monarquía, su reinado pagó un alto precio: la corrupción. El thiudobasilos modificó por completo el sistema legislativo e introdujo en la corte a sus socios más cercanos, aquellos que lo adulaban y le habían permitido ascender a una posición tan elevada. Por ende, durante la primera década de su mandato, Temis II padeció varios abortos que debilitaron gravemente su salud, hasta el nacimiento de su primera y única hija, quien más tarde adoptaría el seudónimo «Gaiasunia» concedido por su futuro esposo al enamorarse.

Esta obra, escrita por la thiudobasilissa y su consorte, Hephaibaurgson, recoge los testimonios de ambos durante dicha era de corrupción. En ella relatan su enamoramiento y su reacción ante una de las peores decisiones adoptadas por la reina Temis II, la cual cambiaría radicalmente el rumbo de la sucesión dinástica. Por último, cabe destacar que esta pieza se encontró prácticamente intacta tras el fatídico incendio de la Mnemosyndesis en los últimos días del infernal verano del 2713, desastre del que apenas se pudieron recuperar unos pocos libros, entre ellos este. Asimismo, en su versión original, la obra está redactada en foinixiano, un elemento que aporta valiosa información sobre la fase primitiva de esta lengua.